¡Ponte Pilas!, renuncia al Cliente Abusador.
Por años se han levantado con la bandera de “el cliente siempre tiene la razón” …Y la verdad es que pasa como la simple naturaleza de los derechos, se acaban cuando traspasan los de los demás.
Mi Cliente Abusadora se aprovechó de mi inexperiencia, me envolvió con discursos donde se mostraba como “amiga”, absorbió todo mi tiempo porque “ella contaba conmigo”, no respeto ni un 31 de diciembre para abordarme exigiéndome avances… Quise renunciar y me manipuló desde una supuesta “amistad”. En resumen, terminé siendo casi su empleada cuando solo me había contratado por una página web.
En ese momento a pesar de no tener mucho con Ingenia, pensaba en mi ética, mi reputación, el compromiso y la responsabilidad; pero fue más la necesidad lo que me llevó a traspasar mis propios límites.
Sin embargo, no todo fue malo porque a partir de allí establecí formalmente mis formatos de Cotizaciones de Servicios con una parte bien explicita sobre los Términos y Condiciones de Trabajo, además me hizo más consciente para determinar cuando huir a tiempo.
Haz caso a estas señales:
– Cuestiona sobre tus precios y desmerita el valor de tus servicios porque puede conseguirlo más barato.
– Fija condiciones autoritarias o se muestra abusivo sin siquiera haber comenzado a tomar el servicio.
– Se cree tu jefe.
– Añade adicionales a tus servicios establecidos sin pretender pagar por ellos.
– Te escribe fuera de horarios pretendiendo que respondas al instante.
– Desmerita tus observaciones profesionales porque el que sabe es él.
– Dilata los procesos de pagos, “si ya te voy a pagar, pero antes podrías hacer tal o cual cosa”.
– Busca privilegios a través de una supuesta amistad. Tenlo claro, aún cuando el cliente sea tu amigo, una cosa es el trabajo y otra la amistad.
Mi mejor consejo es que escuches a tu intuición, no pases por alto estos consejos y sobre todo huye a tiempo por tu paz mental.
Tarea: comparte para que no le pase a otros emprendedores.
Un abrazo, Mary.





